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Snowpiercer (Rompenieves) (2013)

Snowpiercer (2013)

Veo esta película en versión original, fundamentalmente en inglés, con algún diálogo en coreano. Al fin y al cabo se trata de la primera producción internacional dirigida por el surcoreano Joon-ho Bong. Donde haya llegado a la cartelera española en versión doblada, creo que la podéis encontrar bajo el título RompenievesSnowpiercer (Rompenieves), o algo así. Es adaptación de una historieta francesa, Le Transperceneige. Y la traigo a esta colección, porque todo pasa en un tren. Todo. Aunque ya aviso que poco tiene que ver con los trenes convencionales, ya que estamos ante una película del género postapocalíptico-distópico.

Curtis, un atormentado pasajero de la sección de cola, inicia la rebelión contra el status quo del tren.

Curtis, un atormentado pasajero de la sección de cola, inicia la rebelión contra el status quo del tren.

Argumento

Como consecuencia de un experimento para parar el cambio climático y el calentamiento global, el planeta ha entrado en un periodo bola de nieve, y todo esta helado. Los pocos supervivientes lo hacen a bordo de un fenomenal tren, construido por un empresario megalomaniaco que recorre el mundo, tardando un año en hacer el circuito completo. Lleva casi 18 años circulando sin parar con los restos de la especie humana. Especie humana que se encuentra dividida en un férreo sistema de castas diferenciado entre los que viajan en cabeza de tren, que subieron por invitación o pagando su derecho a viajar, y los que viajan en cola de tren, que fueron recogidos por caridad, y viven hacinados y con los recursos justos. De vez en cuando se produce algún conato de rebelión. Y Curtis (Chris Evans), harto ya, va a iniciar una, incitado por el viejo Gilliam (John Hurt). Pero tendrán que llegar hasta la locomotora si quieren derribar el poder omnímodo de Wilford (Ed Harris).

Tilda Swinton interpreta con eficacia a Mason, una especie de "ministra" del todopoderoso Wilford.

Tilda Swinton interpreta con eficacia a Mason, una especie de “ministra” del todopoderoso Wilford.

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Y Gilliam (John Hurt) es uno de los personajes más ambiguos del filme; habitante del furgón de cola, parece conocer bien al líder de la locomotora.

Interés ferroviario

Como decía anteriormente, esta película tiene un carácter futurista. Tras una situación apocalíptica, una grupo de seres humanos conviven en el interior en una sociedad distópica. Pero podríamos discutir sobre el tren. Un tren largo, enorme. En ningún momento lo vemos entero en ningún fotograma. Por supuesto, las imágenes exteriores del tren esta generadas por ordenador. Su alimentación de energía nos es desconocida. Sabemos que hay una locomotora, que sirve también de lugar de residencia de Wilford, el creador del tren. La potencia de esta locomotora debe ser enorme, para poder arrastrar semejante convoy a la velocidad aparente que vemos en la pantalla que no es poca.

Como es lógico, el tren esta generado por computadora. No existen en la actualidad trenes como este.

Como es lógico, el tren esta generado por computadora. No existen en la actualidad trenes como este.

Esa velocidad nos hace surgir otras dudas. Salvo en situaciones en las que vemos al tren perforando por fuerza bruta los acúmulos de nieve y hielo que se encuentra por el camino, a pesar de la velocidad, tan apenas vemos a sus ocupantes afectados por las aceleraciones laterales a las que sin duda deberían estar sometidos en las zonas de curvas. Ya que aparentemente, los ingenieros de la línea no evitaron las grandes cordilleras en su recorrido. Esto quita verosimilitud a las escenas de interior.

Esta vista, en el que el tren se encuentra en un bucle de la línea, comprobamos la inconmensurable longitud del convoy.

Esta vista, en el que el tren se encuentra en un bucle de la línea, comprobamos la inconmensurable longitud del convoy.

Por supuesto, estamos ante una línea ferroviaria que de forma continua recorre todos los continentes del globo salvo Oceanía y la Antártida, de acuerdo con un mapa que se nos muestra, en un recorrido de más de 400.000 kilómetros que tarda un año exactamente en realizar. La verdad es que si no me fijé mal en los datos, esto nos da una velocidad promedio de menos de 50 kilómetros por hora. Más razonable que el aparente desenfreno con el que las imágenes nos muestran el movimiento del tren. También está el problema del mantenimiento semejante línea, sometida durante 18 años a un clima extremo, sin nadie en su recorrido para cuidar de la misma. Pero bueno,… tendremos que suponer una tecnología superior en la construcción de la misma para que sea tan resistente y duradera.

Las condiciones climáticas exteriores son tremendas. Siete minutos bastan para congelar un miembro de una persona.

Las condiciones climáticas exteriores son tremendas. Siete minutos bastan para congelar un miembro de una persona.

Y otra cuestión básica. ¿Por qué seguir dando vueltas al mundo en lugar de estacionar el tren en la región más benigna de la bola de nieve en que se ha convertido la Tierra y aguantar minimizando los riesgos a que la situación mejore? En fin. Ha habido otras películas de carácter distópico con ferrocarriles como protagonistas con mayor nivel de verosimilitud. Pero esto no anula otras virtudes del filme.

Lo que más sorprende es el trazado del tren, que parece que está realizado por las orografías más imposibles. No tiene mucho sentido racional, aunque es muy vistoso tanto desde el punto de vista del cómic del que procede como desde el punto de vista de la vistosidad cinematográfica.

Lo que más sorprende es el trazado del tren, que parece que está realizado por las orografías más imposibles. No tiene mucho sentido racional, aunque es muy vistoso tanto desde el punto de vista del cómic del que procede como desde el punto de vista de la vistosidad cinematográfica.

Interés cinematográfico

Con un reparto internacional y una ambientación claustrofóbica sólo “aireada” de vez en cuando por los paisajes helados del mundo que recorre el tren, nos encontramos con una producción muy interesante que, en su temática postapocalíptica nos ofrece una visión distópica de las desigualdades de las sociedades humanas, al mismo tiempo que nos ofrece una película de acción mucho más interesante que la mayor parte de las adaptaciones procedentes del cómic que se ven habitualmente, y con ventaja, desde mi punto de vista. Bien es cierto que la visión de la película en pantalla grande hubiera hecho que ganase notablemente. O que hubiera servido para poner de manifiesto las limitaciones de sus gráficos generados por ordenador. No sé.

Reparto casi coral, aunque con unos protagonistas claros, que interpretan unos caracteres más complejos y desarrollados de lo que es habitual en el mundo de la adaptación del cómic. Cumplen con suficiente solvencia.

Aunque con un reparto internacional, fundamentalmente angloparlante, el director da protagonismo a un par de personajes, padre e hija, de origen coreano. Tiene un papel muy trascendente en la historia.

Aunque con un reparto internacional, fundamentalmente angloparlante, el director da protagonismo a un par de personajes, padre e hija, de origen coreano. Tiene un papel muy trascendente en la historia.

No voy a decir que esta película haya despertado mis entusiasmos, porque no es mi estilo de película. Pero reconozco que me parece un entretenimiento bastante interesante, y con más sustancia y menos banalidad que la que nos ofrece Hollywood habitualmente con sus habituales adaptaciones de superhéroes vestidos con pijamas de colores y argumentos absurdos. Bastante más interesante el torturado Curtis que el memo del Capitán América, paradójicamente interpretados por el mismo actor. Lo único que me chirría es el falsamente esperanzador final. Falsamente esperanzador desde mi racional punto de vista.

Esta película me parece razonablemente recomendable y le pongo tres estrellas: ***

 

Los chicos del tren (1970)

The Railway Children

Repasando las filmografías de algunos de los intérpretes de la serie televisión británica Call the Midwife, me encuentro con que una de las actrices, Jenny Agutter, protagonizó en 1970 una película con tema claramente ferroviario. La he buscado, la he visto, y ahora la comento.

La madre y sus tres hijos, acomodándose a una nueva vida tras la desaparición del padre.

La madre y sus tres hijos, acomodándose a una nueva vida tras la desaparición del padre.

Argumento

Los Waterbury son una familia acomodada londinense, que viven con gran felicidad y armonía, hasta que el padre, que es funcionario del gobierno, es llevado por dos extraños hombres en una noche de invierno. Como consecuencia de la carencia de ingresos importantes, debiendo mantenerse con los magros ingresos de la madre escribiendo historias, se mudan a una región rural de Yorkshire, viviendo con modestia. Los tres hermanos, dos chicas y un chico, pronto serán conocidos como los chicos del tren, ya que todos los días salen a saludar el paso de uno de los trenes por el lugar, para que lleve noticias suyas a su padre, esté donde esté. A partir de ahí, se producirán una serie de aventuretas, donde la voz cantante la lleva la hermana mayor, Bobbie (Jenny Agutter), que harán que se ganen el cariño y el respeto de la comunidad rural en la que ahora desarrollan su vida.

Los chicos se hacen famosos en el lugar porque salen todos los días a saludar el paso del tren.

Los chicos se hacen famosos en el lugar porque salen todos los días a saludar el paso del tren.

Interés ferroviario

Una buena parte de las escenas y de las aventuras de los tres hermanos tienen relación con el ferrocarril que pasa por el pueblo. Pronto se harán amigos del factor de la estación, e incluso llegarán a conocer al presidente de la compañía ferroviaria, una ficticia The Northern and Southern Railways. Estando situada la acción en la primera década del siglo XX, y contando con la abundancia de trenes clásicos e históricos preservados en el Reino Unido, podemos tener una panorámica de lo bonitos que son los trenes británicos. La película está rodada en West Yorkshire, y el ferrocarril que aparece es el Keighley & Worth Valley Railway.

Casi todas las aventuras de los chicos tienen que ver con el ferrocarril; aquí, impidiendo un accidente que podría haber sido gravísimo.

Casi todas las aventuras de los chicos tienen que ver con el ferrocarril; aquí, impidiendo un accidente que podría haber sido gravísimo.

Interés cinematográfico

Basada en una popular novela de Edith Nesbit, la película dirigida por Lionel Jeffries es básicamente una historia dedicada al público infantil y al entorno familiar, de carácter básicamente buenrollista. Estamos ante “el todo el mundo es bueno” versión británica. A la película se le notan irregularidades en la sucesión de las aventuras de los chicos, quizá por una no del todo correcta adaptación de la novela original. Es un suponer. En cualquier caso, aunque se deja ver, se nota que los años han pasado por el filme, que peca de exceso de ingenuidad. Obviamente, la protagonista Jenny Agutter es una jovencita mona, nada que ver en actitud con la sobriedad de la superiora de una comunidad de religiosas anglicanas que interpreta en la serie mencionada al principio. Pero mantiene el parecido físico y la voz. Por cierto, que esta chica, mucho menos modosita en producciones posteriores, forma parte del universo de los fanáticos de la ciencia ficción, ya que hizo el papel protagonista femenino de Logan’s Run (La fuga de Logan), donde aparecía con vaporosos vestiditos que dejaban poco a la imaginación sobre su estupendo físico.

No obstante, a mí esta película me ha interesado relativamente poco, puesto que no vivo en la época adecuada ni soy el público a quien está dirigido. Le pongo dos estrellas: **.

Película eminentemente familiar y destinada a un público infantil y adolescente, hemos de suponer un final feliz a la vista de esta escena final.

Película eminentemente familiar y destinada a un público infantil y adolescente, hemos de suponer un final feliz a la vista de esta escena final.

Asalto al tren del dinero (1995)

Money Train (1995)

Repasando la programación de cine de la televisión por satélite, me encuentro con este título que no conocía, y que decido grabar para ver por su temática ferroviaria. Y ese es el motivo por el que la traigo aquí. Porque no se me ocurren muchos más motivos por los que a alguien le podría interesar este filme dirigido por Joseph Ruben.

Los dos protagonistas del filme en acción, en una actitud muy “peliculera”.

Sinopsis

John (Wesley Snipes) y Charlie (Woody Harrelson) son dos policías del metro de Nueva York que se criaron juntos en hogares de acogida, por lo que se consideran entre sí hermanos. Aunque eficaces en su trabajo, no dejan de tener roces con sus superiores, cosa que no mejora por el carácter de Charlie, poco juicioso y jugador, empeñado hasta las cejas por deudas. Para colmo, al grupo operativo se une una guapa policía, Grace (Jennifer Lopez), que pronto atraerá a ambos “hermanos”. Sin embargo, ella se decantará por el más serio John. Esto acabará de desquiciar a Charlie que, expulsado del cuerpo y acosado por las mafias del juego, decidirá robar el tren del metro que todas las noches recorre las estaciones al finalizar el servicio para recaudar los ingresos de las taquillas. Lío del que de alguna forma le tendrá que sacar John.

Una Jennifer Lopez joven y guapa, pero todavía desconocida, era el “florero” de la película.

Interés ferroviario

Evidentemente, buena parte del filme se desarrolla en instalaciones y vehículos del ferrocarril metropolitano de la ciudad de Nueva York. Y no merece mucho la pena el comentario, ya que hay otras películas que lo muestran mejor y con algo más de seriedad. El sistema de recogida del dinero recaudado diariamente estuvo en vigor en Nueva York hasta el año de 2006, año en que se retiró porque el uso habitual de máquinas automáticas, la MetroCard, y el uso de tarjeta de crédito como medio de pago, lo hizo ineficiente. No tenía el aspecto de la película. Eran amarillos con franjas negras, y no plateados.

Los dos protagonistas del filme, metidos en el improbable “tren del dinero”.

Interés cinematográfico

Prácticamente nulo. Rodada con grandes efectos pirotécnicos y para mayor gloria de dos intérpretes que no estaban en su mejor momento, dudo que Snipes haya tenido algún buen momento, es una película sin pies ni revés, llena de tópicos, y que fue un fracaso económico ya que costó demasiado para lo que recaudó. Tanto la crítica como el público le dieron la espalda. J.Lo tenía un papel de florero. En aquel momento, con 25 años no era muy conocida todavía.

No se la recomiendo a nadie. Le pongo  1 estrellita: *.

La invención de Hugo (2011)

Hugo

Si tenemos en cuenta que este encantador cuento de Scorsese tiene como localización principal la estación de Montparnasse en París, la antigua bonita, no la actual fea, creo que no hace falta muchas más excusas para incluirla en mi colección de películas en las historia del ferrocarril. Aunque su principal elemento temático sea un homenaje al cine como “nos gustaba” que fuese.

Vista idealizada de la estación de Montparnasse a principio de los años 30, tal y como nos la presenta la película de Scorsese.

Argumento

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

Hugo e Isabelle se conocen y comienzan su aventura entre las tiendas y los andenes de la estación de Montparnassa, bajo la mirada de sospecha del inspector Gustave.

Interés ferroviario

Como ya he mencionado en un par de ocasiones, la película transcurre en su mayor parte en la estación de Montparnasse. La antigua estación de Montparnasse se encontraba situada donde hoy podemos ver la mole de la torre de Montparnasse. La nueva está muy próxima a esta localización. No queda nada del aspecto de la antigua, que sufrió sucesivas reformas y ampliaciones. Originariamente fue la estación de los Chemins de fer de l’Ouest, sirviendo especialmente a la región de Bretaña. No era la única estación de esta compañía en París, ya que también tenía entre las importantes la de Saint-Lazare, importante en otra película de la colección. La época de la película es principios de los años 30, y vemos una estación animada, cosmopolita, con tiendas de todo tipo, y con andenes repletos de bellos expresos formados por locomotoras de vapor y bonitos coches pullman o similares. Hay que considerar que la imagen que se nos da de la estación está muy idealizada sobre lo que podía ser su aspecto real. Muy cuidada, muy luminosa.

Papa George, que luego resultará ser George Méliès, enseña a Hugo un juego de manos. Realmente, tras abandonar el mundo del cine, Méliès trabajó en la juguetería de la que fue su mujer en la estación de Montparnasse.

Como curiosidad, en una escena de la película se reproduce un famoso accidente, el del expreso entre Granville y París, cuya locomotora atravesó la fachada principal de la estación de forma muy espectacular. Las fotografías alcanzaron fama y se venden mucho como carteles decorativos. Sin embargo, es un anacronismo con respecto a la época de la película ya que el accidente sucedió más de 30 años antes, a finales del siglo XIX.

Famosa fotografía de la locomotora del tren de Granville atravesando la fachada de la estación de Montparnasse.

Interés cinematográfico

La película, aunque tiene defectos notorios de guion, lo cierto es que es muy bonita de ver. Es un homenaje al cine de antaño, al cine de aventura, al que se ha llamado la fábrica de sueños, a través de la figura de George Méliès, que es reivindicado como uno de los auténticos pioneros del cine espectáculo, en el buen sentido de la palabra. Si bien aparece como un cuento de protagonistas infantiles, todo es una excusa argumental para que Scorsese nos muestre cómo empezó todo, nos enseñe cómo hacían las cosas los Méliès, los Harold Lloyd, los Buster Keaton, etcétera, intercalando escenas de las películas de aquellos pioneros. A mí consiguió emocionarme en algunos momentos, y es una de mis favoritas del año 2011.

En uno de los muchos homenajes cinéfilos de la película, Hugo se cuelga de la saeta del reloj de la estación como hizo en su momento el incombustible Harold Lloyd.

Así pues sin duda una película que conviene ver, a la que le otorgo 4 estrellas: ****.

Si quieres, puedes mandarme un comentario (correo electrónico).

Código fuente (2011)

Source Code

La cuestión está clara. Si una película va de que alguien trata de evitar que un terrorista vuele un tren de cercanías en Chicago, hay una alta probabilidad de que esta película entre mi colección de películas sobre el ferrocarril en el cine. Si además resulta que el porcentaje de escenas rodadas en el tren o alrededor del tren es elevado, la cosa es segura. Y a continuación os cuento de que va.

La película dirigida por Duncan Jones nos cuenta cómo Colter Stevens, un militar norteamericano (Jake Gyllenhaal), que sufrió graves heridas en una misión en Afganistán, participa en un experimento mediante el cual su conciencia es transplantada a la de otra persona, un profesor universitario, que viajaba en un tren de cercanías de la red metropolitana de Chicago, durante los últimos 8 minutos antes de que una bomba explotase en el tren y el profesor muriese. En ese tiempo, debe localizar al terrorista para evitar que detone otra mucho peor en el centro de la ciudad. Nadie espera que cambie el pasado. De hecho los responsables del experimento, cuyo interlocutor con el militar es la capitana Goodwin (Vera Farmiga), no creen que se pueda cambiar el pasado. En los distintas secuencias en las que la conciencia de Stevens es devuelta al escenario del tren, va empatizando con los viajeros, y especialmente con la acompañante de viaje del profesor, otra universitaria Christina Warren (Michelle Monaghan), de quien se enamora. En un momento dado, el objetivo de Stevens será cambiar el pasado.

Ferroviariamente, el interés está en las múltiples escenas que son rodadas en el tren o en las instalaciones ferroviarias que le rodean, todas ellas pertenecientes a la red metropolitana de ferrocarril de Chicago. En la película, los trenes aparecen con un logotipo ficticio, CCR (Chicago Commuter Rail) si no recuerdo mal; pero se corresponde perfectamente con los trenes de la auténtica red Metra, que es el nombre auténtico y cuyo logotipo aparece en la red real.

Desde el punto de vista cinematográfico, la película pertenece al género de ciencia ficción, tratando en definitiva más el tema de las realidades paralelas que el del viaje en el tiempo. Es entretenida, y está correctamente interpretada, sin más pretensiones.

Por lo tanto, yo le pongo la nota típica para este tipo de filmes, que agradan pero tampoco llaman extraordinariamente la atención; aptos para pasar una tarde en el cine o para verla en casa relajadamente, 3 estrellas: ***.

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Saga Harry Potter (2001 – 2011)

Las películas de Harry Potter en IMDb

Esta vez nos introducimos en el mundo del cine para los más jóvenes, a través del mayor éxito editorial de la última década en literatura infantil y juvenil: Harry Potter. En esta la película se adapta con gran fidelidad el primer libro de la serie de la escritora J.K.Rowling.

Firmada por Chris Columbus, desde el punto de vista cinematográfico la primera película de la serie me parece un filme excesivamente largo, probablemente debido al deseo de Rowling de que fuese todo lo fiel posible a la obra literaria. Como es costumbre en el cine actual, hay una tremendo despliegue de efectos especiales que se comen un poco la línea base de la historia. Respecto a la actuación, se la comen casi en exclusiva los niños protagonistas. Sin embargo, la película tiene un montón de secundarios adultos de lujo, procedentes del cine y la escena inglesa, en pequeños papeles: Richard Harris, John Hurt, Maggie Smith, John Cleese, Alan Rickman, ….

La primera película ha sido continuada por siete más, una por cada uno de los libros de la saga, salvo el último que se dividió en dos películas dado lo denso del relato original. En general, la tónica general ha sido similar a la primera, aunque con variaciones de nivel cinematográfico. Así, la tercera de la saga, dirigida por Alfonso Cuarón, Harry Potter y el prisionero de Azkaban tiene niveles brillantes, mientras que otras son realmente mediocres.

Interés ferroviario

Vamos a lo que nos interesa, lo ferroviario: el Expreso Hogwart que une el andén 9 y tres cuartos de la londinense estación de King’s Cross con el colegio Hogwart. El tren, pintado de rojo, es un típico expreso británico con tracción de vapor, elegante por su reducido galibo, y con una estupenda 2-3-1 tirando de ella alegremente por los paisajes escoceses, ya que según parece las escenas al aire libre fueron rodadas en la línea de Fort Williams a Mallaig, en la que yo mismo tuve el honor de fotografíar hace unos años una composición histórica.

Por supuesto, lo que se dice de esta película desde el punto de vista es aplicable al conjunto de las películas de la saga, en las que la presencia del Expreso Hogwart es un elemento recurrente. En la última película de la saga, una fantasmagórica representación de la estación de King’s Cross aloja una de las escenas claves del final de la saga.

Interés fotográfico

Realmente, nunca pensé que incluiría las películas de la saga entre las que incluyo en mi colección de fotografía y cine. Hasta que recientemente me mandaron un mensaje con la observación de que hay al menos una película que merecería la pena su inclusión. Se trata de Harry Potter y la cámara secreta. No. No es la cámara de fotos lo que es secreta. Pero a lo largo de esta película, uno de los alumnos más jóvenes de Hogwart, Colin Creevey, va recorriendo el colegio “armado” no con una varita mágica, sino con una Argus C3 con un flash de lámpara de destello, de lo más retro, aunque aparentemente en un estado estupendo. Por lo menos hasta que queda inmovilizado al intentar fotografiar cierto monstruo.

En Harry Potter y el caliz de fuego, la periodista Rita Skeeter va acompañada por un fotógrafo que porta una gran cámara de banco, de aspecto realmente antiguo. No están muy modernizados esta gente del mundo mágico, no.

No. No presenta ningún interés fotográfico real el hecho de que las personas retratadas en las fotografías se muevan. En el mundo real eso existe. Según la tecnología utilizada se llama cinematógrafo o vídeo. Y con la expansión de internet y de servicios como Youtube, así como de las cámaras fotográficas digitales que graban vídeo, está al alcance de cualquier “muggle”. Supongo que J.K. no previó estos cambios cuando comenzó a escribir su saga.

Para cualquier comentario mándame un mensaje.

El maquinista de “La General” (1927)

The General; 1927

Dirigida por: Clyde Bruckman y Buster Keaton.

Guion por: Al Boasberg, Clyde Bruckman, Buster Keaton y Charlie Smith.

Basada en “The Great Locomotive Chase”, de William Pittenger.

Reparto: Buster Keaton (Johnnie Gray), Marion Mack (Annabelle Lee), Charles Smith (Mr. Lee), Richard Allen (Mr. Lee Jr), Glen Cavender (Capitán Anderson), Frederick Vroom (General sudista), Joe Keaton, Mike Donlin y Tom Nawn (Generales unionistas).

Johnnie ama su locomotora, “La General”, y a Annabelle Lee. Es el comienzo de la Guerra de Secesión en los Estados Unidos. Johnnie, por amor a Annabelle, corre a alistarse como soldado confederado; pero es rechazado, es más valioso como maquinista que como soldado. Se ve despreciado por sus amigos y por su novia, que lo toman por un cobarde. Pero cuando un comando del Norte roba su amada locomotora, con Annabelle en el furgón de equipajes, tendrá ocasión de demostrar a todos lo equivocados que estaban.

La historia es una reconstrucción romántica de unos hechos reales. La General fue una locomotora propiedad del Western and Atlantic Railroad. En unos de sus viajes por el estado de Georgia, fue robada por un comando unionista bajo las órdenes de James Andrews, en el que participaba también el maquinista William Knight. El jefe del tren robado, William Fuller, junto con el maquinista, Jeff Cain, y el fogonero, Anthony Murphy, lo tomaron como una afrenta personal, iniciando una persecución, en la que participó una locomotora gemela de “La General”, la “Texas”. Finalmente, los unionistas fueron apresados. Andrews y otros 7 comandos, que eran civiles, fueron ahorcados; el resto fue a prisión y sobrevivieron al final de la guerra.

Si tienes algún comentario que hacer, no dudes en mandarme un mensaje.

Carlos Carreter

El expreso de Shanghai (1932)

Shanghai Express, 1932

Recientemente (septiembre de 2002) he pasado una semana de vacaciones en Berlín. Con este motivo, incluyo esta película, donde encontramos una de las más insignes berlinesas: Marlene Dietrich.

En 1932, Josef von Sternberg filma esta película localizada en el turbulento ambiente de la china de principios de siglo. Un reparto encabezado por la siempre fascinante Marlene Dietrich, acompañada por Clive Brook, Anna May Wong, Warner Oland, Eugene Pallete, Lawrence Grant, y otros actores, muchos de ellos olvidados, de la época.

La película narra las incidencias del viaje de un grupo de nueve personas, casi todos occidentales, entre Peiping y Shanghai, a bordo de uno de los expresos de la época. La película es absolutamente recomendable, y no ha perdido su interés a pesar de proceder de los primeros tiempos del cine sonoro.

Como complemento al tema cinematográfico, recordar que uno de los más antiguos expresos españoles (después tren estrella “Galicia”) que recorre el norte de la península entre Barcelona y Galicia fue denominado popularmente como “el Sangai”, digno homenaje a esta también popular película.

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