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Paperman (corto; 2012)

Paperman (corto; 2012)

La introducción en mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine de Breve encuentro, me llevó a pensar en este corto de la factoría Disney dirigido por John Kahrs. Hasta el momento no había incluido ningún cortometraje de ficción en esta colección, y menos de animación. Supongo que tiene que haber un montón. Pero he decidido dedicarle una entrada aunque sea también de corta extensión.

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El cortometraje nos cuenta la historia de un encuentro casual, en algún momento de los años 50 o principios de los 60, en lo que parece ser Nueva York, entre un joven oficinista y una guapa joven. El encuentro casual se produce en una estación de metro sobreelevada. Y aunque la simpatía entre ambos jóvenes surge de inmediato, parecería que todo iba a quedar en un “breve encuentro”. Pero las cosas del destino, y la cabezonería de unos avioncitos de papel, devolverán a ambos protagonistas a la estación de metro donde todo empezó… y dónde todo puede seguir.

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Curioso cortometraje de animación en “blanco y negro” salvo alguna nota de color, rojo, que nos devuelve a través de las estaciones y los viejos trenes metropolitanos a tiempos que no sé si serían mejores o peores,…  pero que parecía más elegantes.

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Y es que yo a este cortometraje le voy a dar unas simpáticas 4 estrellas: ****.

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A 5 centímetros por segundo (2007)

秒速5センチメートル Byōsoku Go Senchimētoru (2007)

El día de reyes de 2014, en uno de los canales de Canal Plus, en Canal Plus Xtra si no recuerdo mal, emitieron una programación especial de largometrajes de animación japoneses, varios de los cuales grabé para ir viéndolos poco a poco. Me gusta el cine de animación, pero pocas veces me sorprende el del mundo occidental. Sin embargo, en los últimos años he ido descubriendo que los japoneses tienen algunas joyas poco conocidas en este género. Y no sólo dentro del afamado Studio Ghibli. Una de las películas que grabé es este mediometraje, 64 minutos de duración, dirigido por Makoto Shinkai. Aparte de lo anterior, una de las tres partes de las que consta el filme tiene un bonito e interesante ambiente ferroviario.

Los protagonistas de la película se conocen en la escuela primaria; dos niños sensibles y soñadores, con dificultad para comunicarse con otros, pero que se entienden entre ellos.

Los protagonistas de la película se conocen en la escuela primaria; dos niños sensibles y soñadores, con dificultad para comunicarse con otros, pero que se entienden entre ellos.

Sinopsis

Takaki conoció a su amiguita Akiro en la escuela primaria, donde conectaron enseguida y se sintieron almas gemelas. Pero al finalizar la misma y pasar al instituto, Akiro, siguiendo a sus padres, se muda a la ciudad de Tochigi, al norte de Tokio. Durante un tiempo se comunican por cartas, pero con el tiempo el muchacho, Takaki, también abandona la capital para seguir a sus padres al sur del JapónTakaki hará un viaje en tren para ver a Akiro, donde descubrirán que su amistad de infancia es mucho más profunda, pero que un noviazgo adolescente parece imposible en sus circunstancias. A partir de ahí, cada uno seguirá con sus vidas, y aunque surgirán otros chicas o chicos, mujeres u hombres, la presencia del otro permanecerá en sus vidas.

Sin embargo, al finalizar la primaria tienen que despedirse; y lo hacen al pie de un cerezo en flor, cuya caída de pétalos les recuerda la nieve en invierno.

Sin embargo, al finalizar la primaria tienen que despedirse; y lo hacen al pie de un cerezo en flor, cuya caída de pétalos les recuerda la nieve en invierno.

Interés ferroviario

En un país densamente poblado como es Japón en la mayor parte de su territorio, y especialmente en los alrededores de Tokio, los transportes públicos eficientes son un bien de primera necesidad. Aunque famosos por su pionera red de alta velocidad, los trenes Shinkansen, son importantes también las líneas regulares de ámbito regional o local, que permiten las comunicaciones en forma de red entre los distintos núcleos de población.

La nieve marcará su próximo reencuentro. Un viaje en tren del muchacho para ver a la chica en medio de una gran nevada simbolizará las dificultades que encontrará su relación separados por kilómetros de distancia.

La nieve marcará su próximo reencuentro. Un viaje en tren del muchacho para ver a la chica en medio de una gran nevada simbolizará las dificultades que encontrará su relación separados por kilómetros de distancia.

Durante el primer capítulo de los tres que consta la película, Oukashou (Flor de cerezo)Takaki acude a visitar a Akiro desde Tokio hasta Tachigi usando los trenes locales y regionales de la que supongo Línea Tōbu Nikkō, debiendo realizar varios transbordos en distintas estaciones de la línea. Recorrido y transbordos que lleva cuidadosamente anotados en una hoja. Pero todo se desbarata, porque ese día de principio de primavera que sueñan con cerezos en flor, se convierte en un día tardía de invierno con una fuerte nevada que introduce demoras en las circulaciones, que se ven agravadas por las esperas que los trenes realizan en las estaciones de enlace, para permitir los transbordos, y las comunicaciones de los sufridos viajeros. Y así, un viaje que parecía iba a ser de algo más de dos horas se convierte en una incertidumbre de más de seis. Todo ello en un ambiente de trenes automotores poco concurridos, de paisajes nevados, de estaciones solitarias, muy, muy ferroviario.

En esta fase de la película es cuando más disfrutaremos del ambiente ferroviario de la misma.

En esta fase de la película es cuando más disfrutaremos del ambiente ferroviario de la misma.

La ambientación conseguida es fenomenal; el trabajo de los dibujantes y animadores es sensacional.

La ambientación conseguida es fenomenal; el trabajo de los dibujantes y animadores es sensacional.

Interés cinematográfico

Como animación, el conjunto de la película es deliciosa. Mezcla escenas de gran realismo, con otras de estética más extraída del manga con gran habilidad. Shinkai nos ofrece una bellísima imaginería con muchos de los rasgos tradicionales de la animación destinada a un público adolescente o juvenil, para una historia que realmente es mucho más adulta de lo que parece al principio. Aquí no hay soluciones mágicas, ni triunfo del amor a toda costa. Hay mucho amor y romanticismo, pero un mundo tremendamente real, donde los finales felices no siempre se dan, no siempre son posibles.

Sin embargo, el momento más triste de la película para mí es en el segundo episodio, donde el muchacho atrae a una joven de su nuevo entorno. La cual comprenderá, en medio de vistosos lanzamientos de vehículos espaciales, que por muy atento que sea con ella, no la ve. Que está viendo a otra persona en la distancia.

Sin embargo, el momento más triste de la película para mí es en el segundo episodio, donde el muchacho atrae a una joven de su nuevo entorno. La cual comprenderá, en medio de vistosos lanzamientos de vehículos espaciales, que por muy atento que sea con ella, no la ve. Que está viendo a otra persona en la distancia.

Es cierto que la película quizá peque de cierta cicatería. Por lo que he leído, está basada en una historieta en la que la historia es más amplia y más desarrollada. Un largometraje en lugar de un mediometraje nos podría haber dado la historia más completa y más coherente. De los tres episodios, dos de ellos están completos y son muy bellos, pero el tercer episodio, de alguna forma resume demasiadas cosas, que el espectador ha de imaginar, provocando un final apresurado.

Dejando aparte lo anterior, es una película que me ha gustado bastante, y que no dudo en recomendar. Le pongo 4 estrellas: ****.

Es una pena que no se tomasen su tiempo para desarrollar el tercero e incluso un cuarto episodio, para una mejor comprensión de las vidas y circunstancias de ambos protagonistas.

Es una pena que no se tomasen su tiempo para desarrollar el tercero e incluso un cuarto episodio, para una mejor comprensión de las vidas y circunstancias de ambos protagonistas.

El final también está marcado por dos de los elementos fundamentales de la película; el ferrocarril y el cerezo en flor.

El final también está marcado por dos de los elementos fundamentales de la película; el ferrocarril y el cerezo en flor.

Colorful (2010)

Karafuru (2010)

En los últimos años he tenido la ocasión de comprobar en distintas ocasiones el altísimo nivel que tiene la animación japonesa. Creo que muchos adultos tienen prejuicios hacia la misma por muchas de las series de animación que se emiten en la programaciones infantiles y juveniles de las televisiones. Sin embargo, creo que en el mundo de los largometrajes, hay una gran diversidad de formas, temas y público diana. Como tengo un sobrinillo de tres años, en los últimos tiempos he estado informándome para tener alguna cosa en casa para cuando viene. Y me he encontrado con verdaderas joyas. Con temas mucho más profundos que en la animación occidental, sin dejar de lado la aventura y la fantasía, de la cual tienen para dar y regalar. En su momento, gracias a la programación de Canal+ Xtra pude disfrutar de muchas de las maravillas del Studio Ghibli. Y aun ahora van programando de vez en cuando películas de animación japonesas de otros autores y estudios, que intento ver. Aunque no siempre, me suelen gustar. El caso es que la que hoy nos ocupa tiene un episodio en la misma que es clave en el desarrollo de la trama, y que tiene que ver con un antiguo tranvía de la ciudad de Tokio. Un tamaden, un tren-gato ya desaparecido.

Tokomo en su casa, con su madre y su hermano, con quienes mantiene una muy difícil convivencia.

Sinopsis

Dirigido el filme por Keiichi Hara, cuando comenzamos la acción, nos encontramos en la estación de tránsito donde las almas de las personas fallecidas son redirigidas. En la mitología de la película, se dirigen a nuevas encarnaciones, a nuevas existencias. Sin embargo, hay una a la que un ser de carácter presuntamente angélico, Purapura, aunque no lo sabemos con seguridad, le anuncia que dado el grave pecado que ha cometido antes de morir no se admitirá que vuelva a tener una nueva existencia. No sin antes darle un tiempo para redimir ese pecado. Para ello, ocupará el cuerpo de un muchacho de 14 años, Tomoko, que ha cometido suicidio. Durante el período de prueba, deberá reflexionar sobre su pecado, pero también sobre las circunstancias que llevaron a Tomoko, un chico solitario, inadaptado a la sociedad escolar, inmerso en un familia con problemas.

Tokomo pasea con Saotome por lo que fue la antigua línea del tranvía de Kinuta, y en la que forjan una amistad que será definitiva para el destino del chico.

El regreso será poco optimista. Descubrirá que poco antes de suicidarse, Tomoko descubrió que una de sus compañeras de clase, Hiroka, de quien está secretamente enamorado se prostituye con adultos. Y un día que la siguió a un love hotel, descubrió saliendo del mismo a su propia madre con un amante. Así que las cosas no pintan bien. Sus únicos enganches al mundo pueden ser Shoko, una compañera de clase también mal adaptada, Saotome, un compañero alegre y que va de catástrofe en los estudios con quien pasará una tarde recorriendo la antigua línea de un tamaden, y su padre, un hombre que con un aura de melancolía, mantiene un tono optimista a pesar de todo ante la vida.

La prostitución de niñas de catorce o quince años inducida por el impulso consumista, fenómeno que es parece que es frecuente en Japón, es uno de los temas más complicados de esta valiente película.

Interés ferroviario

Como ya he comentado, en un momento importante de la película, Tomoko se encuentra con Saotome en la estación de tren de Futako-tamagawa. Y este le invita a acompañarle. Va a recorrer la antigua línea secundaria de tamaden, que unía esta estación con la de Kinuta Honmura, y que desapareció en 1969. Un tamaden era, o es donde exista, un tranvía. Etimológicamente, tama-den significaría tren-gato (tama sería gato). Y el motivo es que los frontales de los tranvías, con la librea de pintura que llevaban, tendrían el aspecto de un hocico estilizado de un felino. He de decir que los antiguos tranvías de la línea 11 de Zaragoza que tantas veces utilicé en mi infancia, también tenían un esquema de pintura que les daba este aspecto gatuno.

Imagen actual con la persiana de un comercio decorada con una unidad de la antigua línea de Kinuta.

Cartel conmemorativo del centésimo aniversario del “tamaden” que abarcaba más líneas que la secundaria de Kinuta que nos describen en la película.

Las fotografías anteriores están cogidas de Flickr donde son puestas a disposición por el usuario Nemo’s great uncle bajo licencia Creative Commons 2.0.

En cualquier caso, este pasaje de la película me parece de gran belleza. Por un lado está el diálogo entre los dos adolescentes, que va progresando para cimentar su amistad. Por otro lado, filmada con imágenes que combinan la animación, la fotografía fija en blanco y negro, y los fondos fotografiados en color de la situación actual de lo que era el entorno de la línea del tranvía, nos va dando idea de como era esta pequeña línea de unos tres kilómetros de longitud. Y cómo se han mantenido elementos de mobiliario urbano que recuerdan el paso de aquella línea de tranvía por esas calles. Qué envidia, la capacidad para recordar y homenajear los elementos de la ciudad que dieron buen servicio a los ciudadanos.

Esta fotografía corresponde a una unidad de la línea 11 del tranvía de Zaragoza que se encuentra preservada en el Museo del Ferrocarril de Azpeitia, y que tomé yo mismo en el año 2000. Como veis, el frontal tiene un esquema de pintura que le da una aspecto gatuno.

Interés cinematográfico

Para tener un aspecto de película de animación para adolescentes, me he quedado impresionado por la profundidad de los temas que trata. Como principal, el suicidio de los adolescentes y los jóvenes, desencantados e incapaces de afrontar la vida tan pronto. También tenemos el problema de la comunicación en la familia, personas que comparten techo y genes, pero que llegan a convertirse en extraños. Por otro lado, la dureza del ambiente escolar, en el que se puede arruinar la vida de un niño o adolescente al quedar marginado de todos sus compañeros. Especialmente duro, el problema de la prostitución de niñas adolescentes, a quienes la necesidad impuesta de tener y vestir cosas bonitas, les lleva a tener “amigos mayores” que les pagan estas cosas. “Total, son tres veces al mes; con eso me vale”. Dura frase en boca de un personaje que representa a una adolescente de catorce años.

En su segunda oportunidad, Tokomo es guiado por un ente sobrenatural, a veces angélico a veces diablillo, Purapura, de quien se despide al final del largometraje en la terraza de la escuela.

Todo ello hilado en una película con un guion excelente, que ha pesar de su duración larga para una película de animación, un poquito más de dos horas, no se hace larga en absoluto. Y luego están las señas de identidad de la animación japonesa, con un dibujo de trazo muy limpios, con personajes dibujados con un aspecto bidimensional pero sobre un fondo, un decorado, que puede llegar a ser muy realista y tridimensional, con un efecto estupendo.

Desde luego, es una película que me ha gustado mucho, y que no dudo en recomendar. Le pongo 4 estrellas: ****.

Metropia (2009)

Metropia, 2009

Esta película de animación por ordenador no recuerdo haberla visto yo en cartelera. Pero recientemente, Canal+ ha abierto un nuevo canal con contenidos de mayor nivel cultural e intelectual y una de las primeras películas en ser programadas ha sido esta. Veamos un poco de qué va.

En un futuro relativamente cercano, una conjunción de crisis medioambientales y de crisis financieras han dejado al mundo para el arrastre. Un mundo gris, depresivo, con habitantes tristes deprimidos, que habitan en las viejas casas anteriores a las crisis. No obstante, algunas estructuras permanecen, que permiten a los habitantes seguir llevando un cierto tipo de vida. Acuden a trabajar, disponen de televisión en los domicilios. Un mínimo de energía y comida. Pero ante todo, una cosa les une. Una inmensa red de ferrocarriles metropolitanos, el Metro, une las ciudades de toda Europa. Y es antisocial no usar esta red para los desplazamientos. Fundamentalmente, de casa al trabajo y del trabajo a casa. En estas esta Roger, nuestro héroe,… o antihéroe, cuando empieza a percibir que oye voces en el interior de su cabeza. Además, siente que tiene que revelarse contra la rutina y el sistema, y empieza a hacer cosas imprevisibles. También, cansado de su rutina conyugal, con una esposa, que como la mayor parte de las esposas en esta sociedad disfuncional no trabaja, y se limita a ver todo el día la televisión, comienza a fijarse en una atractiva y misteriosa mujer, Nina, que de alguna forma también se fija en él, y juntos comienzan una aventura para desentrañar algunos de los misterios que les rodean.

La película, dirigida por Talik Saleh, se sitúa dentro del género de las distopias. Casi, en algunos momentos, podría entrar dentro del género post-apocalíptico. Aquí no tenemos un dictador que dicta las normas aberrantes aunque de apariencia lógica que encontramos en otras historias similares. Aquí son los grandes magnates de las corporaciones industriales los que controlan a la población, a través de los transportes públicos, a través de la televisión, a través de la publicidad, a través del champú para el pelo,… Con unos personajes que son una caricatura dramática del ser humano, hombres delgados de grandes cabezas y ojos saltones, mujeres dejadas, fofas, salvo el personaje principal femenino, que resulta, compartiendo los rasgos generales, atractivo se nos quiere transmitir la desesperanza del ser humano en una sociedad residual y hostil. El mundo es gris, decrépito. No se ve el sol. Llueve. Hace frío. No se ven ventanas a la naturaleza. Toda una puesta en escena con los tópicos habituales del género.

Sin embargo, la película sólo funciona a medias. No acaba de tener alma, y no acabas de meterte en la piel de los personajes. Tampoco, a pesar de sus sólo 85 minutos de duración, alcanza un ritmo adecuado. Incluso te da la impresión de que podría haberse resumido en menos tiempo. Un cortometraje bien pensado o un mediometraje hubieran bastado para contar lo que tiene que contar. No esta mal, pero tampoco te entusiasmas. Las voces son de actores conocidos (Vincent GalloUdo KierJuliette LewisStellan Skarsgård,…) pero tampoco tiene esto mucha importancia. Creo que la idea es buena pero no está del todo bien resuelta.

Desde el punto de vista ferroviario, el interés es evidente. Buena parte de la acción sucede en la inmensa red de metro que une Europa. Pero no es una red inventada. Y las estaciones, aunque decrépitas son reales. Me da igual que sean estaciones suecas que no conozco, que la parisina estación de metro de Stalingrad, o la impresionante imagen de una semi-ruinosa Hauptbahnhof berlinesa.

En resumen, una película que podría haber dado mucho de sí, que bebe evidentemente de muchas otras historias del género distópico, pero que se queda en parte en un quiero y no puedo. El tipo de animación, más allá de una estética peculiar, tampoco aporta mucho más allá.

Para cualquier comentario, Carlos Carreter.